Los archivos comprimidos se caracterizan por contener uno o varios directorios o archivos que ocupan menos tamaño que los archivos o directorios originales. Al ser de menor tamaño este tipo de archivo permite que trabajar con ellos sea muchísimo más sencillo, y permiten almacenar más información en cualquier tipo de soporte informático.

¿Qué es un archivo comprimido?

Técnicamente, son archivos a los que se les ha aplicado un sistema o algoritmo de compresión, lo que permite reducir drásticamente el tamaño o la cantidad medible en bits y bytes de un archivo. De esta forma puede transmitirse con mucha más rapidez, lo cual resulta especialmente interesante cuando los transmitimos a través de Internet con conexiones de baja velocidad o los enviamos por correo electrónico.

Tipos de archivos comprimidos más utilizados

Las extensión de archivos comprimidos mas conocidas o comunes son las siguientes:

Cómo descomprimir un archivo comprimido

La técnica a utilizar para descomprimir estos archivos dependerá del sistema operativo que utilice nuestro ordenador.

Descomprimir archivos comprimidos en Windows

Lo primero que tienes que hacer es determinar qué tipo de archivo comprimido tienes en tus manos. En un ordenador personal al uso que utilice Windows puedes conocer esta información en base a la extensión del archivo en cuestión. En su mayor parte, los archivos comprimidos más extendidos son .ZIP y .RAR. En tu navegador web, los iconos de este tipo de archivos se verán de la siguiente forma.

Archivos comprimidos

Para abrir este tipo de archivos existen gran variedad de programas para abrir archivos que cumplen con creces esta función, pero nosotros nos quedamos con WinZIP y WinRAR, para comprimir y descomprimir archivos .zip y .rar, respectivamente. El uso de ambos software está ampliamente extendido en la comunidad informática, y están suficientemente testados. Existen versiones gratuitas muy interesantes.

Otra opción muy interesante es el programa gratuito (de código abierto) 7-Zip, que tiene la particularidad de que es capaz de manejar la mayoría de los principales tipos de archivos comprimidos.

Una vez instalado alguno de estos programas en tu ordenador, su uso es sencillísimo. Una vez abierto el Explorador de Windows, nos bastará buscar el archivo que queremos descomprimir y hacer click en él con el botón derecho. De esta forma se desplegará el menú y veremos distintas opciones, que debemos seleccionar en base a nuestras necesidades:

  • Abrir
  • Abrir con WinXIP/WinRAR.
  • Extraer ficheros…
  • Extraer aquí…
  • Extraer en (DIRECTORIO CON EL NOMBRE DEL ARCHIVO)

Posteriormente se abrirá otra ventana nueva con opciones adicionales, como por ejemplo un desplegable para indicar donde queremos que se descomprima el archivo.

Descomprimir un archivo en MS-DOS

Un sistema operativo menos usado actualmente, pero que también nos permite descomprimir archivos usando la línea de comando de Windows. Dos buenas utilidades que nos permiten la descompresión son PKZIP y PKUNZIP.

Descomprimir archivos en Linux y Unix

En estos sistemas operativos es bastante común que vengan con aplicaciones preinstaladas que nos permitirán realizar este trabajo, es decir, comprimir y descomprimir archivos. No obstante, en estos entornos de trabajo con más comunes las extensiones .TAR, .TGZ o TAR.GZ